Determinar si un edificio es resistente a sismos requiere una evaluación técnica profesional, aunque existen señales visibles que pueden alertar a los ciudadanos para solicitar una revisión más detallada. Métodos como la Evaluación Visual Rápida FEMA P-154 y documentos dominicanos, como el Manual de Evaluación Sísmica y de Huracanes de Edificios Existentes de Hormigón, ofrecen guías para identificar condiciones que merecen un análisis más profundo.
Entre las características a observar se encuentran diferencias significativas entre los pisos, como una planta baja abierta o más alta, y la presencia de columnas cortas o cautivas. También se consideran las configuraciones estructurales complejas y la proximidad a otros edificios, que podrían aumentar el riesgo durante un sismo.
El deterioro del material, como el hormigón dañado o el acero corroído, y las grietas en las estructuras son aspectos críticos a evaluar. La antigüedad del edificio, aunque relevante, no determina automáticamente su seguridad, sino que es importante conocer su historia de mantenimiento y modificaciones.
La Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie) ofrece evaluaciones visuales rápidas gratuitas, que sirven como un primer filtro para identificar estructuras que requieren estudios más detallados. También se puede recurrir a profesionales privados para realizar evaluaciones exhaustivas.




