En República Dominicana se ha registrado un aumento en la trata de menores con fines de explotación infantil, según alertó Yoana Bejarán, titular de la Procuraduría Especializada de Persecución al Delito contra la Trata de Personas y Tráfico Ilícito de Migrantes (PETT). Las modalidades incluyen el reclutamiento para el tráfico de drogas, la mendicidad forzada y el engaño a personas en estado de vulnerabilidad.

Bejarán explicó que una táctica común es el traslado geográfico de menores para cortar sus redes de apoyo, afectando principalmente a hijos de madres solteras en situaciones precarias. Además, se ha detectado la explotación digital, donde adolescentes son utilizados para vender productos en línea o generar contenido en redes sociales sin recibir compensación.

Otra modalidad es el suministro de sustancias controladas a adolescentes para inducirlos a la adicción y obligarlos a cometer delitos. La trata de personas es un negocio lucrativo que compite con el narcotráfico en rentabilidad, moviendo víctimas entre mercados internacionales.

Para combatir esta problemática, la PETT ha fortalecido sus capacidades operativas y ha creado una unidad especializada en cibertrata. Se han implementado modelos operativos de investigación y se han abierto fiscalías comunitarias en diversas localidades para recibir denuncias y brindar protección a las víctimas.