Al menos 14 personas han fallecido y 121 han resultado heridas, incluidos 22 niños, tras un ataque ruso con drones en un centro comercial en Krivi Rig, región de Dnipropetrovsk, Ucrania. El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, calificó el ataque de "golpe absolutamente cínico y cobarde".
El ataque se produjo en dos oleadas, con un segundo impacto dirigido a los servicios de rescate. Entre los heridos, 29 se encuentran en estado grave, incluidos cinco niños, y ocho personas están siendo operadas, según Oleksandr Ganzha, jefe de la administración militar regional.
Zelenski instó a la comunidad internacional a reaccionar ante lo que describió como un acto terrorista, pidiendo una presión real sobre Rusia para que asuma responsabilidad. Imágenes compartidas por Zelenski muestran el daño causado, con bomberos trabajando en el lugar y un denso humo saliendo del edificio.




