El turismo en República Dominicana está evolucionando hacia una oferta más diversificada y orientada a atraer visitantes con mayor capacidad de gasto. Esto se debe a la llegada de marcas hoteleras de lujo y al desarrollo de nuevos destinos y segmentos como el turismo náutico, deportivo, gastronómico y de negocios. Juan Bancalari, presidente de Asonahores, destacó que el crecimiento del sector se refleja no solo en la cantidad de visitantes, sino también en la calidad de la oferta turística.

Bancalari señaló que hace 30 años la oferta turística se centraba en paquetes de 'todo incluido' de bajo costo, pero ahora el país cuenta con establecimientos dirigidos a segmentos de mayor poder adquisitivo. La presencia de marcas hoteleras internacionales y complejos de lujo son prueba de esta evolución. Además, actividades como el golf y la navegación contribuyen a elevar el gasto promedio de los visitantes.

El turismo de cruceros en Puerto Plata y el desarrollo de proyectos como Punta Bergantín están impulsando la economía local. Miches, por su parte, ha experimentado una rápida transformación, atrayendo inversiones y hoteles de alto nivel. A pesar del crecimiento de nuevos polos turísticos, Bávaro-Punta Cana sigue siendo el principal eje de la industria turística dominicana.

El desarrollo turístico plantea desafíos en infraestructura y ordenamiento territorial, según Bancalari. Es fundamental invertir en carreteras y mejorar la conectividad para garantizar la sostenibilidad del crecimiento turístico. El presidente de Asonahores enfatizó la importancia de una planificación adecuada para mantener el desarrollo a largo plazo.