Un tribunal federal en Estados Unidos ha anulado la suspensión de visados de inmigrante para 75 países, una medida impuesta por el Gobierno del presidente Donald Trump. La jueza Jeannette Vargas del Distrito Sur de Nueva York dictaminó que la prohibición era "manifiestamente ilegal" y excedía las competencias legales del secretario de Estado, Marco Rubio.
La decisión judicial cuestionó la justificación de la Administración Trump, que argumentaba que los solicitantes de estos países representaban un alto riesgo económico para EE.UU. La jueza señaló que la directiva violaba la norma que exige evaluaciones individualizadas de cada caso, afectando a inmigrantes que cumplían con los requisitos y eran autosuficientes.
El fallo revoca las denegaciones de visado basadas en esta medida, lo que podría llevar a la revisión de miles de solicitudes ya procesadas. La decisión ha sido celebrada por organizaciones como el National Immigration Law Center y Democracy Forward, que calificaron la política de ilegal y discriminatoria.




