El fenómeno de El Niño, caracterizado por el calentamiento anormal de las aguas del océano Pacífico tropical, obliga a una mayor capacidad de adaptación ante sus efectos. Este fenómeno, que ocurre cada 3 o 4 años, puede prolongarse hasta dos años y afecta a diversas regiones del mundo, incluyendo la República Dominicana.

Osiris de León, especialista en geociencias, destaca que El Niño está relacionado con altas temperaturas, sequías y disminución de lluvias en el Caribe y otras áreas. Estos cambios impactan negativamente en la producción agroalimentaria y el suministro de agua.

El experto advierte que el aumento de las temperaturas globales incrementa el riesgo de eventos catastróficos, como el reciente colapso de un glaciar en el Himalaya. Este tipo de fenómenos subraya la necesidad de no ignorar las señales del cambio climático.