República Dominicana se encuentra en una de las principales rutas marítimas utilizadas para el tráfico de cocaína desde Sudamérica hacia Europa. Los cargamentos llegan al país por diferentes vías, cambiando de embarcación y utilizando diversos puntos de la costa, a menudo ocultos en contenedores de mercancías legales.

La ruta comienza en Sudamérica, pasando por el Caribe, con zonas como La Guajira, entre Colombia y Venezuela, siendo utilizadas como corredores marítimos. Las embarcaciones pueden tardar más de 24 horas en llegar a las costas dominicanas, donde la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y otros organismos intentan interceptarlas.

Los narcotraficantes han adaptado sus métodos, dividiendo cargamentos y utilizando embarcaciones más rápidas para evadir a las autoridades. La Operación Caimán desmanteló una estructura de narcotráfico en la región Sur del país, que operaba en provincias como Barahona y Pedernales.

Los puertos de Haina y Caucedo son clave en la segunda fase de la ruta, donde la droga es ocultada en cargas legales para ser enviada a Europa. La cooperación internacional, especialmente con Estados Unidos, es crucial para detectar movimientos sospechosos y seguir los cargamentos desde su origen.

Las autoridades dominicanas han decomisado más de 27 toneladas de drogas en 2026, pero el narcotráfico sigue adaptándose, cambiando rutas y métodos para superar los controles. La lucha contra el narcotráfico en el país es continua y requiere de esfuerzos coordinados a nivel nacional e internacional.