Román Ramos Uría, destacado empresario, dejó una huella imborrable en el desarrollo empresarial dominicano. Llegó a Santo Domingo a los diecisiete años, enfrentando desafíos y trabajando arduamente en una fábrica de medias y un almacén. Su visión y perseverancia lo llevaron a fundar el Grupo Ramos, un pilar del comercio en el país.

Ramos emigró desde España en busca de mejores oportunidades, inspirado por otros compatriotas que habían prosperado en el Caribe. A pesar de enfrentar dificultades económicas, su determinación lo llevó a administrar una tienda en la calle El Conde y posteriormente a trabajar en La Sirena. Allí, su salario aumentó y su experiencia se consolidó.

Formó una familia con María del Carmen Fernández, con quien tuvo cinco hijos, integrándolos desde pequeños en las labores de La Sirena. Este enfoque familiar y empresarial permitió un traspaso generacional exitoso, asegurando la continuidad del legado de Ramos en el ámbito comercial dominicano.