La construcción de la verja fronteriza en Dajabón ha reducido significativamente el cuatrerismo, una amenaza constante para los ganaderos de la región. Productores locales, como Waskar Sigoyen, han comparado la importancia de esta obra con el impacto del Metro en Santo Domingo, destacando la tranquilidad que ahora sienten al dejar sus animales en el campo.
José Agustín Rodríguez, ganadero de Los Miches, señala que los robos están controlados en las áreas donde la verja ya está construida, aunque persisten en zonas sin cobertura. La estructura también ha beneficiado a agricultores como Leybi Sánder, quien ahora se desplaza a sus fincas sin temor a asaltos.
Representantes del comercio en Dajabón, como Noel Fernández y Abigaíl Bueno, coinciden en que la verja ha disminuido los robos de ganado y vehículos, aunque la actividad comercial enfrenta cierta recesión económica. La verja perimetral, que supera los 60 kilómetros, busca reforzar el control fronterizo y se extiende principalmente en Dajabón, con tramos adicionales en Pedernales, Elías Piña y Jimaní.
La vigilancia militar, a cargo del Cesfront y el Ejército de República Dominicana, complementa la barrera física, proporcionando una mayor sensación de seguridad en la provincia. Sin embargo, es importante considerar que Dajabón está lejos de las áreas más afectadas por bandas armadas haitianas, concentradas en Puerto Príncipe.




