Pablo Ulloa, actual defensor del Pueblo, ha anunciado cambios significativos en la institución a un año de concluir su mandato. Tres funcionarios clave han renunciado, mientras que otros dos han sido destituidos. Ulloa atribuye estas salidas a ajustes organizacionales necesarios para mejorar la eficiencia y productividad del organismo.
Entre los destituidos se encuentran Frank Olivares, director ejecutivo, e Yván Rosario, director administrativo y financiero. Los renunciantes son Víctor Sánchez Jáquez, director de Planificación; Natalia Cordero Andújar, directora de Recursos Humanos; y Gustavo Marcelino, director de Comunicaciones. Ulloa asegura que las vacantes han sido cubiertas mediante promociones internas.
Mildred Charlot asumirá como directora de Recursos Humanos, Patricia Díaz como directora Administrativa, y Virginia Frías como directora ejecutiva. Se espera que en septiembre se nombre al nuevo director de Planificación y Comunicación. Ulloa reafirma su compromiso con la eficiencia y destaca su objetivo de que el 70% de los puestos directivos sean ocupados por mujeres.




