En San José de Ocoa, Bahoruco y Pedernales, las aguas residuales de hogares y negocios no cuentan con un sistema de alcantarillado para su tratamiento adecuado. Esta situación implica que menos del 5% de estas aguas reciben tratamiento antes de regresar al ambiente, según un informe de la Oficina Nacional de Estadística (ONE).
En Azua, aunque existe una red de alcantarillado, no hay una planta para tratar las aguas residuales. La Macrorregión Suroeste, que incluye las provincias de Enriquillo, Valdesia y El Valle, enfrenta un desafío significativo en el manejo de aguas residuales, lo que aumenta el riesgo de contaminación de recursos hídricos.
Durante 2025, la región generó aproximadamente 222 millones de metros cúbicos de aguas residuales. Aunque el acceso al agua potable es alto, con cerca del 80% de la población conectada a acueductos, la infraestructura para tratar aguas residuales avanza lentamente.
La producción de agua potable varía entre provincias, con Azua mostrando un incremento significativo, mientras que otras como San Juan y Barahona experimentaron disminuciones en el volumen producido.




