Padres, profesores y dirigentes comunitarios se encadenaron este martes frente a la escuela Rafaela Jiminián, en el sector Cienfuegos de Santiago, para exigir la finalización de los trabajos de reconstrucción del plantel. La demora en las obras ha dejado a más de 800 estudiantes sin clases, lo que ha generado preocupación entre los afectados.

Los manifestantes, con cadenas y pancartas, reclamaron al Ministerio de Educación acelerar la intervención de la escuela para garantizar el inicio del año escolar. Según denuncian, los trabajos están prácticamente paralizados, con un avance inferior al 20% desde que la comunidad fue desalojada el 22 de mayo de 2025 por problemas estructurales.

La profesora Marisol Félix expresó que las condiciones actuales impiden el regreso a las aulas, mientras que la madre Eloísa Díaz Contreras exigió una solución urgente para que sus hijos puedan retomar sus estudios. El presidente de la Asociación Dominicana de Profesores en Santiago Oeste, José Alberto Brito, calificó como "salvajismo" el abandono de las obras.

El pastor evangélico y activista comunitario Pablo Ureña solicitó la intervención del presidente Luis Abinader y de las autoridades educativas para resolver el conflicto. Advirtió que continuarán las protestas si no se reanudan los trabajos y se establece una fecha concreta para el retorno a clases.