El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, ha decidido prohibir las apuestas deportivas por internet, lo que podría poner en riesgo las finanzas de los clubes de fútbol brasileños. Esta medida, que no contempla un período de transición, afecta a 13 clubes de primera división que dependen significativamente de los ingresos por patrocinios de las casas de apuestas.

Desde su liberalización en 2018, las apuestas se convirtieron en el mayor patrocinador del fútbol en Brasil, aportando el 7,97% de los ingresos de los clubes el año pasado. Clubes como Corinthians y Flamengo dependen en gran medida de estos patrocinios, representando el 17,3% y 12,6% de sus ingresos, respectivamente.

Los especialistas advierten que la prohibición podría agravar la situación financiera de los clubes, ya que no se les concede tiempo para buscar fuentes alternativas de ingresos. Moisés Assayag, experto en finanzas del fútbol, señala que la medida es una amenaza seria debido a la alta dependencia de los clubes a estos patrocinios.