La Policía de Haití ha iniciado una investigación sobre la masacre de al menos 47 personas en Kenscoff, perpetrada por bandas armadas. El Gobierno haitiano ha prometido una respuesta firme para perseguir a los responsables y recuperar el control de las zonas afectadas. En una rueda de prensa, el comisario Garry Desrosiers informó que se han dado instrucciones para una investigación inmediata.

La ONU ha confirmado que 47 personas murieron en el ataque, con 22 de ellas presuntamente ejecutadas en una iglesia. El primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, ha ordenado medidas operativas para desmantelar las redes criminales y retomar el control de las áreas ocupadas por las bandas. La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) está involucrada en estos esfuerzos.

La Policía Nacional de Haití ha expresado su pésame a las familias de las víctimas y ha enfrentado críticas por su manejo de la situación. La violencia en Haití ha causado miles de muertes y heridos en lo que va del año, exacerbando la crisis de seguridad en el país.