Las personas que siguen una alimentación vegetariana no consumen colágeno directamente, ya que esta proteína se encuentra en tejidos animales. Sin embargo, el organismo puede sintetizar colágeno si se garantiza una alimentación adecuada que proporcione los aminoácidos y micronutrientes necesarios. En algunos casos, se pueden considerar suplementos, aunque sus beneficios dependen de su composición y del objetivo de su consumo.
La nutricionista Amy Shapiro explica que el colágeno es la proteína estructural más abundante del organismo, cumpliendo funciones importantes en la piel, los huesos y el tejido conectivo. Los suplementos de colágeno disponibles en el mercado suelen proceder de fuentes bovinas, porcinas o marinas, lo que limita su uso para vegetarianos estrictos. Sin embargo, las personas pescetarianas pueden considerar el colágeno marino como alternativa.
El término "colágeno vegano" puede ser confuso, ya que estos productos no contienen colágeno propiamente dicho, sino aminoácidos y micronutrientes que favorecen su producción natural. La Harvard T.H. Chan School of Public Health destaca la importancia de nutrientes como la vitamina C, zinc y cobre en la síntesis de colágeno. Una dieta vegetariana adecuada debe incluir alimentos que aporten estos nutrientes.
El interés por los suplementos de colágeno ha aumentado, pero los especialistas recomiendan analizar sus beneficios con cautela. La evidencia sobre las fórmulas vegetales diseñadas para estimular la producción de colágeno es limitada, y no existen suficientes ensayos de alta calidad que permitan establecer una comparación definitiva con el colágeno de origen animal.




