Las municiones del Ejército de República Dominicana (ERD) y de la Policía Nacional en manos de pandillas haitianas han puesto en evidencia las deficiencias en los mecanismos de control de los arsenales militares y policiales. Además, se destacan las dificultades para procesar judicialmente a quienes presuntamente abastecen a estas organizaciones criminales.

El caso de tres hombres detenidos en 2025 en República Dominicana, quienes intentaban adquirir un dron para un cabecilla de pandillas haitianas, resalta las complicaciones en la cooperación judicial entre ambos países. Estos individuos fueron entregados a las autoridades haitianas y posteriormente liberados, lo que subraya los desafíos para asegurar procesos judiciales efectivos.

El informe S/2026/714 del Consejo de Seguridad de la ONU documenta las redes criminales que abastecen a las pandillas haitianas y las dificultades para perseguir a sus colaboradores. La presencia de municiones dominicanas en Haití, incluidas las de calibre .50, ha sido reconocida por el canciller Víctor Bisonó, quien destacó la colaboración de las autoridades dominicanas en las investigaciones.

El Ministerio de Defensa continúa investigando, en coordinación con el Ministerio de Relaciones Exteriores, para esclarecer el origen y las rutas de las municiones detectadas en Haití. La operación Pandora, que investigó una estructura criminal dentro de la Policía Nacional, es uno de los principales antecedentes de la sustracción de municiones en el país.