Rosa María Capellán afirma que su hija, Nayely Altagracia Capellán, sufrió maltratos y amenazas antes del ataque que casi le cuesta la vida. La madre asegura que en 2023 la familia obtuvo una orden de alejamiento contra el agresor, Adonis de Jesús Caraballo Cárdenas, que nunca se ejecutó.

Según Rosa María, la relación de su hija estuvo marcada por el maltrato verbal y conflictos recurrentes, lo que llevó a la familia a buscar ayuda de las autoridades. A pesar de la separación, el acusado continuó acercándose a Nayely, argumentando que llevaba alimentos y dinero para sus hijas.

El ataque ocurrió en presencia de las tres hijas de la pareja, quienes fueron llevadas a una casa de acogida para recibir asistencia y terapias. La familia teme que el agresor pueda quedar en libertad y vuelva a intentar atacarla.

Adonis Caraballo permanece bajo custodia policial, a la espera de audiencia de coerción. La Policía Nacional investiga el caso como una tentativa de feminicidio, tras encontrar cuchillos con aparentes manchas de sangre en la escena.