El Monumento de Capotillo, conocido por su "Lengüeta de Fuego", enfrenta un avanzado deterioro con grietas y filtraciones. Este lugar emblemático, que honra a los héroes de la Restauración, muestra signos evidentes de abandono. La falta de mantenimiento y la desaparición de cuadros históricos profundizan la sensación de descuido.

La estructura, que conmemora el Grito de Capotillo del 16 de agosto de 1863, carece de personal capacitado para recibir visitantes y explicar su importancia histórica. La vigilancia recae en el Cuerpo Especializado en Seguridad Fronteriza Terrestre, pero se requiere una intervención institucional para su preservación.

Cada 16 de agosto, durante la conmemoración de la Guerra de la Restauración, el deterioro del monumento se hace más evidente. Ciudadanos y sectores preocupados exigen una acción urgente de las autoridades para evitar daños irreversibles a este patrimonio histórico.

El monumento debe transformarse en un espacio protegido y digno, que recuerde a las nuevas generaciones el sacrificio por la soberanía nacional. La situación actual representa una herida abierta en la memoria histórica dominicana.