La Dirección General de Migración (DGM) reafirmó su política de 'cero tolerancia' ante la corrupción dentro de su personal, tras denuncias de ciudadanos haitianos sobre cobros indebidos por parte de agentes migratorios. Las autoridades aseguraron que las denuncias están siendo investigadas y que los responsables enfrentarán sanciones severas. En casos comprobados, los agentes involucrados son desvinculados y sometidos a los organismos de persecución correspondientes. Un caso reportado describe cómo un hombre en el Distrito Nacional fue abordado en su hogar por agentes que presuntamente exigieron dinero para evitar su detención. Otro incidente involucra a una mujer haitiana que, según testigos, fue obligada a pagar 15 mil pesos para continuar su camino, tras ser detenida en la autopista Duarte. Los denunciantes critican la actuación de algunos agentes y señalan que las deportaciones se enfocan principalmente en haitianos, mientras que otros extranjeros en situación irregular no son repatriados.