Han pasado dos meses desde los devastadores terremotos en Venezuela que dejaron más de 6,500 muertos. En el estado costero de La Guaira, unas 700 mascotas rescatadas esperan ser adoptadas mientras enfrentan secuelas físicas y emocionales. Los refugios, al límite de su capacidad, reciben apoyo de veterinarios voluntarios y la estatal Misión Nevado para atender a estos animales.

Angelymar Luis, encargada del refugio de Misión Nevado, destaca la urgencia de encontrar hogares para los animales, que llegan con deshidratación y lesiones. A pesar de las dificultades, cada semana personas se acercan para adoptar, y los animales se entregan desparasitados y vacunados.

La Fundación Mi Primer Rescate Carabobo, junto con otras iniciativas, ha atendido a miles de mascotas, enfrentando enfermedades como el distemper y el parvovirus en perros, y la panleucopenia en gatos. La operación de rescate y atención continúa, con el desafío de mantener los recursos y espacios necesarios para seguir ayudando.