El presidente de Francia, Emmanuel Macron, ha declarado que no hay evidencia de injerencia extranjera en las recientes protestas violentas en el país, pero sí de manipulación de la información por parte de líderes extranjeros, incluyendo al expresidente estadounidense Donald Trump. Macron, desde Doha, destacó que se han difundido imágenes falsas y comentarios inaceptables que han alimentado la desinformación sobre la situación en Francia.
El mandatario francés subrayó que estas manipulaciones han sido utilizadas en campañas políticas, especialmente en Estados Unidos, para promover agendas internas. Macron enfatizó que su gobierno está tomando medidas para restablecer el orden, incluyendo toques de queda parciales y restricciones a ciertas manifestaciones, aunque no considera necesario declarar el estado de emergencia.
Macron convocó una reunión con los servicios secretos para analizar los eventos recientes y aseguró que su administración actúa con transparencia. Reiteró que ninguna forma de violencia es legítima en democracia y que se tomarán todas las medidas necesarias para evitar que se repitan las escenas de violencia y saqueos que se vivieron el pasado fin de semana.




