Los cuerpos de cuatro militares salvadoreños, desaparecidos tras una emboscada en Haití, fueron hallados en las afueras de Puerto Príncipe. Los restos, gravemente quemados, fueron entregados a un equipo militar salvadoreño que llegó al país para apoyar las labores de búsqueda. Este ataque es el primero de gran magnitud contra la Fuerza de Supresión de Pandillas, una misión multinacional autorizada por la ONU.