El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el senador Flávio Bolsonaro se preparan para unas elecciones que se anticipan inciertas debido a un escándalo de corrupción de gran magnitud. Las encuestas más recientes muestran una ligera ventaja para Lula, aunque Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, está acortando distancias.

El escándalo involucra al Banco Master, liquidado por el Banco Central tras causar pérdidas millonarias a fondos de pensiones públicos. Las investigaciones, en su mayoría bajo secreto judicial, han salpicado a políticos y jueces del Tribunal Supremo.

Ambos candidatos intentan vincular el caso de corrupción a su adversario. Flávio Bolsonaro ha acusado a Lula de estar aliado con quienes intentan socavar la democracia, mientras que la izquierda critica el patrocinio de Vorcaro a una película sobre Jair Bolsonaro.

Lula ha pedido rigor en las investigaciones, criticando las filtraciones selectivas. Las encuestas reflejan un escenario polarizado entre los candidatos, sin espacio para alternativas significativas. La primera vuelta electoral se celebrará el 4 de octubre, con una posible segunda vuelta el 25 de octubre.