La carrera presidencial en Brasil se intensifica con Luiz Inácio Lula da Silva ganando terreno frente a Flávio Bolsonaro. Lula ha dominado la agenda política al reducir la jornada laboral y anunciar beneficios para los brasileños, lo que ha reducido la ventaja de Bolsonaro en las encuestas a un empate técnico.

Lula promulgó una enmienda constitucional que reduce la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales, sin recorte salarial. También anunció medidas para financiar deudas de microemprendedores y prometió transporte público gratuito los fines de semana.

Flávio Bolsonaro ha centrado su campaña en la seguridad pública, proponiendo reducir la edad de responsabilidad penal para delitos graves. El Partido de los Trabajadores de Lula ha propuesto una reducción menos drástica, lo que ha frenado la iniciativa en el Congreso.

La campaña entra en su tramo final con debates programados y ambos candidatos intensificando sus estrategias en actos públicos y redes sociales.