La Reserva Federal de Estados Unidos decidió mantener los tipos de interés en un rango de entre 3,75% y 4%. Esta decisión fue respaldada por 10 de los 12 miembros del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) y coincide con las previsiones de los analistas.
A pesar de reconocer que la inflación sigue elevada, la Fed optó por no variar el precio del dinero tras haberlo incrementado en septiembre. El encarecimiento de los combustibles, influido por conflictos en Irán y Ucrania, ha mantenido la inflación por encima del objetivo del 2% del banco central.
Lisa Cook y Beth Hammack votaron en contra de mantener las tasas sin cambios, proponiendo un incremento de un cuarto de punto porcentual. La Reserva Federal también destacó que la actividad económica de Estados Unidos sigue expandiéndose a un ritmo sólido, aunque persiste la incertidumbre geopolítica.
El mercado laboral se mantiene estable, con el crecimiento del empleo y la tasa de desempleo prácticamente sin cambios. La Fed anunció que a partir de 2027 reducirá el número de reuniones anuales de política monetaria de ocho a siete, y a seis en 2028.




