La "cultura woke" ha ganado notoriedad en el discurso político de Estados Unidos, especialmente en temas de racismo y desigualdad de género. Originalmente vinculada a la cultura afroamericana, el término "woke" significa estar alerta ante las injusticias sociales. Ha sido utilizado por movimientos como Black Lives Matter para denunciar la brutalidad policial y la discriminación racial.

Durante el mandato de Donald Trump, el término adquirió una connotación negativa en el discurso conservador, siendo usado para criticar posiciones progresistas. Trump lo empleó para cuestionar políticas de diversidad, equidad e inclusión, presentándolas como parte de una agenda radical.

Recientemente, el término ha cobrado relevancia en República Dominicana, donde una obra del artista Kehinde Wiley fue retirada de la embajada estadounidense. La embajadora Leah Campos celebró el retiro, describiéndolo como un alejamiento de ideologías "globalistas" y "woke".