El valor terapéutico de un fármaco no solo depende de su eficacia clínica, sino también de su correcta conservación a lo largo de toda la cadena de suministro. Esto impacta directamente en la calidad, trazabilidad y seguridad del paciente.
Sury Bernal, directora de Garantía de Calidad de la farmacéutica Adium, destacó en una conferencia la importancia de mantener la calidad durante todo el recorrido del medicamento. Este proceso abarca desde la manufactura hasta la entrega final al paciente.
Bernal explicó que garantizar la calidad requiere controles en cada etapa logística, incluyendo procesos aduanales y distribución mediante canales autorizados. Esto es crucial para medicamentos que necesitan condiciones específicas de conservación, como los utilizados para tratar la obesidad.
La trazabilidad permite seguir cada movimiento del medicamento mediante registros verificables, facilitando la identificación de incidencias y la respuesta oportuna ante posibles problemas. Bernal advirtió que adquirir medicamentos en establecimientos no autorizados compromete la trazabilidad y dificulta garantizar su calidad y seguridad.
La innovación terapéutica, la calidad del medicamento y la seguridad del paciente forman parte de una estrategia para lograr mejores resultados clínicos. La farmacovigilancia y el trabajo coordinado entre equipos médicos y regulatorios son esenciales para gestionar riesgos asociados a los tratamientos.




