El nuevo Código Penal, vigente desde el 3 de agosto, no prohíbe el uso de plataformas digitales como WhatsApp para la comunicación entre médicos y pacientes. Sin embargo, el endurecimiento de las sanciones por negligencia ha llevado a los profesionales de la salud a ser más cautelosos, limitando las orientaciones fuera de consultas presenciales.

El abogado Juan Medina explicó que aunque el intercambio de mensajes no constituye un delito, estos no sustituyen la documentación médica adecuada, lo que ha generado preocupación entre los médicos. Máximo Báez, del Colegio Médico Dominicano, destacó que los cambios obligan a los médicos a ser más cuidadosos, recomendando priorizar las consultas presenciales para evitar posibles complicaciones legales.

La nueva normativa ha generado inquietud entre pacientes que utilizaban estas plataformas para consultas menores, ya que ahora podrían requerir citas presenciales para cuestiones que antes se resolvían digitalmente. Esto representa un desafío tanto para médicos como para pacientes, quienes deben adaptarse a las nuevas exigencias legales.