Las rupturas afectivas pueden tener un profundo impacto en el bienestar emocional y físico, generando lo que se conoce como 'mal de amor'. Este estado de sufrimiento surge del desamor o rechazo, afectando el ánimo y manifestándose con síntomas como insomnio, pérdida del apetito y estrés.

Cada 29 de julio se celebra el Día del Mal de Amor, una fecha que busca visibilizar el impacto emocional de los amores no correspondidos. Durante esta jornada, se promueve la importancia de reconocer y hablar sobre estas emociones sin estigmas.

El amor, al ser experimentado, provoca reacciones químicas en el cerebro que liberan hormonas como la dopamina y la adrenalina, generando placer. Sin embargo, el desamor altera estas hormonas, provocando ansiedad y enojo.

Es fundamental buscar apoyo en familiares, amigos o profesionales cuando el sufrimiento se prolonga o interfiere con la vida cotidiana, para manejar adecuadamente estas emociones.