La Iglesia Católica ha calificado de "contraproducente" la sentencia del Tribunal Constitucional que declaró inconstitucional el decreto que regulaba los horarios de venta de bebidas alcohólicas. Según la Iglesia, esta decisión podría afectar negativamente la seguridad ciudadana y la convivencia social.
El editorial del semanario Camino expresó preocupación por la falta de controles en la venta de alcohol, lo que podría aumentar la delincuencia. El Tribunal Constitucional determinó que la regulación de horarios debe ser establecida por una ley del Congreso Nacional, no por decreto del Poder Ejecutivo.
Sin embargo, el decreto actual permanecerá vigente por dos años mientras el Congreso legisla sobre el tema. El Tribunal aclaró que el Poder Ejecutivo puede limitar temporalmente los horarios en circunstancias excepcionales para proteger el orden público.




