La doctora Francis Báez, psiquiatra, ofrece pautas clave para que las familias identifiquen señales de riesgo suicida y sepan cómo actuar ante un ser querido en crisis. Identificar a tiempo las señales de alerta y actuar sin vacilar puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte de una persona con pensamientos suicidas. La especialista explica que quienes atraviesan pensamientos suicidas no rechazan la ayuda por desconfianza hacia los profesionales, sino porque sienten que nada podrá sacarlos del estado en el que se encuentran.
Ante esta situación, la doctora Báez enfatiza que la familia debe actuar con rapidez y buscar apoyo especializado, ya sea a través de un tratamiento psiquiátrico o del acompañamiento emocional y espiritual. Uno de los puntos más importantes que resaltó es la actitud que deben asumir los familiares cuando el paciente se niega a recibir tratamiento, advirtiendo sobre las consecuencias de bajar la guardia.
La especialista también abordó la depresión posparto, un cuadro que en ocasiones pasa desapercibido para las familias hasta que ya es demasiado tarde. Tras el parto, se producen cambios hormonales significativos que pueden intensificar cuadros depresivos. Báez llama a las familias a buscar ayuda profesional apenas identifiquen signos de tristeza persistente, llanto frecuente o desconexión emocional con el recién nacido.
Además, Báez destaca el aumento de casos de riesgo suicida en niños y adolescentes, muchas veces vinculados al bullying o ambientes familiares conflictivos. Explica que, a diferencia de los adultos, los niños no siempre expresan la depresión a través del llanto, sino mediante la irritabilidad. La especialista advierte que este estado puede derivar en momentos de impulsividad, señalando que los casos más frecuentes se registran a partir de los 8 años.




