En República Dominicana, las baterías usadas tienen varios destinos posibles: pueden ser revendidas, vendidas como chatarra o enviadas a plantas de reciclaje. La gestión de estos residuos es crucial para recuperar materiales valiosos y minimizar el impacto ambiental.

Empresas especializadas, como Baterías JB y Grupo Cometa, participan en la recolección y tratamiento de baterías usadas. Estas empresas compran baterías viejas, las almacenan de manera segura y las envían a instalaciones especializadas para su reciclaje.

El reciclaje de baterías de plomo-ácido permite recuperar plomo, plástico y ácido sulfúrico, materiales que pueden ser reutilizados casi en su totalidad. Sin embargo, el manejo inadecuado de estos componentes puede representar riesgos para la salud y el medio ambiente.

La normativa dominicana regula la gestión de baterías usadas, estableciendo disposiciones para su recolección, almacenamiento, transporte y tratamiento. El cumplimiento de estas normativas es esencial para asegurar que las baterías lleguen a su destino adecuado y sean recicladas de manera segura.