La Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) ha ampliado sus operaciones en Haití, desplegando personal de Sri Lanka en Artibonito. Esta región es una de las más afectadas por la expansión de grupos armados fuera de Puerto Príncipe. La misión, respaldada por la ONU, busca combatir a las bandas armadas y estabilizar la zona.

El despliegue de la GSF en Artibonito marca la primera operación significativa fuera de la capital haitiana. Además, la fuerza ha intervenido en Cité-Soleil y La Saline tras enfrentamientos entre facciones de pandillas. La GSF apoya a la Policía Nacional de Haití para mitigar el daño a civiles e infraestructuras clave.

Haití enfrenta una crisis de seguridad con altos niveles de violencia, que ha dejado miles de muertos y heridos en los últimos años. En este contexto, Médicos Sin Fronteras ha suspendido servicios médicos en Cité Soleil debido a los enfrentamientos. Los hospitales han recibido numerosas víctimas de bala, activando planes de respuesta ante emergencias.