Miguel Antonio Valenzuela falleció tras estar bajo custodia policial en San Cristóbal, y sus últimas palabras a sus familiares fueron "Me explotaron". La familia acusa a agentes policiales de haberlo golpeado brutalmente, rechazando la versión oficial que atribuye su muerte a una infección bacteriana. Según su abogado, Valenzuela fue agredido por un capitán con una media llena de arena, dejándolo gravemente herido.

Los familiares afirman que, al verlo, presentaba signos visibles de violencia, como moretones y deterioro físico. A pesar de su estado, fue llevado al tribunal para medidas de coerción y luego devuelto al destacamento, desde donde sus parientes lo trasladaron de urgencia a un centro de salud. La defensa cuestiona la legalidad de su detención, señalando que superó el tiempo permitido por la infracción imputada.

La Fiscalía de San Cristóbal sostiene que la muerte fue por una infección bacteriana, pero la familia exige una investigación independiente. Han presentado una denuncia ante la Procuraduría General de la República, alegando falta de imparcialidad en las investigaciones locales.