Desde su regreso a la Casa Blanca en enero de 2025, la administración de Donald Trump ha ejercido presiones sobre varios países latinoamericanos en temas como comercio, migración y seguridad. México, Brasil, Argentina, Guatemala y otras naciones han enfrentado planteamientos estadounidenses, que han llevado a algunos gobiernos a modificar políticas, suscribir acuerdos o rechazar solicitudes.

En República Dominicana, el gobierno de Luis Abinader derogó medidas de protección al arroz tras conversaciones con Estados Unidos. En El Salvador, el secretario de Estado Marco Rubio pidió al presidente Nayib Bukele proteger los puertos de influencias extranjeras, mientras que en México, la presidenta Claudia Sheinbaum acordó desplegar la Guardia Nacional en la frontera norte para evitar aranceles.

Otros países como Argentina y Ecuador han optado por negociar acuerdos comerciales con Estados Unidos, mientras que Bolivia restableció la cooperación con la DEA. En Venezuela, una operación militar estadounidense capturó a Nicolás Maduro, lo que generó cuestionamientos internacionales. Estas acciones reflejan la complejidad de las relaciones entre Estados Unidos y América Latina bajo la administración Trump.