El Departamento de Estado de Estados Unidos ha establecido un grupo de trabajo para combatir el turismo de maternidad. Esta medida busca identificar y revocar visas de turismo utilizadas por extranjeros para dar a luz en el país y obtener la ciudadanía estadounidense para sus hijos.

La nueva unidad revisará los historiales de viaje de los titulares de visas para detectar posibles casos de turismo de maternidad. Hasta ahora, se han revocado más de 600 visas a ciudadanos extranjeros de diversas partes del mundo.

El grupo de trabajo, en coordinación con el Departamento de Seguridad Nacional, analiza información para identificar patrones de posible fraude. La Administración Trump considera que el turismo de maternidad es una industria lucrativa que involucra a personas y organizaciones que facilitan estos viajes.

El Departamento de Estado advierte que los extranjeros que mientan sobre el propósito de su viaje pueden quedar permanentemente impedidos de obtener una visa estadounidense. Estas acciones son parte de una estrategia más amplia para proteger la integridad del sistema migratorio estadounidense.