Más de 7,3 millones de israelíes están convocados para votar en unas elecciones generales que se presentan como un referéndum sobre el primer ministro, Benjamín Netanyahu. En Jerusalén, los votantes describen estos comicios como los más decisivos en la historia del país.

Desde las primeras horas de la mañana, los colegios electorales han recibido a una diversidad de votantes, reflejando la pluralidad de la sociedad israelí. El presidente Isaac Herzog ha destacado la importancia de participar en estas elecciones, ya que será él quien designe al candidato con más opciones de formar gobierno.

Los resultados oficiales determinarán si Netanyahu o la oposición logran la mayoría en la Knéset, el Parlamento israelí. Las encuestas sugieren que ninguno de los bloques alcanzaría la mayoría absoluta de 61 escaños, lo que podría complicar la formación de un nuevo gobierno.