Felipe VI ha manifestado su "preocupación e indignación" por los acontecimientos en Ceuta y Melilla, subrayando la necesidad de que el Estado garantice la seguridad en estas ciudades autónomas. La Casa Real ha comunicado que el monarca ha seguido de cerca la crisis migratoria y ha instado a adoptar medidas claras y unidas para apoyar a las poblaciones afectadas.
El rey ha mantenido contacto con los presidentes de Ceuta y Melilla, así como con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el líder de la oposición, Alberto Núñez Feijóo, transmitiéndoles ánimo y firmeza. Desde Ceuta, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha informado que la situación se ha revertido en 24 horas tras la entrada irregular de más de 50,000 personas.
El presidente del Gobierno ha solicitado a Bruselas una reunión urgente de los ministros del Interior de la UE para abordar la crisis. El primer ministro irlandés, Micheál Martin, ha confirmado que dicha reunión se celebrará el próximo martes.




