El larimar, una piedra semipreciosa de color azul intenso, se ha convertido en un recurso mineral emblemático de la República Dominicana. Esta gema, que solo se encuentra en la provincia de Barahona, es una variedad poco común de pectolita. Aproximadamente el 60% del larimar extraído se utiliza en el mercado local, mientras que el 40% se destina a la exportación.
Durante el primer semestre de 2026, la producción de larimar alcanzó las 188,696 libras, según el Ministerio de Energía y Minas. Esta actividad minera es crucial para la economía de Barahona, generando empleo y fortaleciendo las cooperativas mineras. La piedra se clasifica por color, transparencia y pureza, destinándose las mejores piezas a talleres nacionales.
Desde su descubrimiento en la década de 1970, la demanda del larimar ha crecido tanto local como internacionalmente. Sus tonalidades azules y su aspecto semitranslúcido la hacen muy apreciada para joyería y artesanía. Además, el larimar es un patrimonio importante para el país, generando empleos y dinamizando la actividad artesanal.
El larimar también se ha consolidado como un atractivo turístico, con visitantes que adquieren piezas en mercados artesanales o visitan la zona minera. El interés internacional ha posicionado al larimar como una gema cotizada, impulsando la exportación y fortaleciendo los sectores minero y artesanal.
La extracción se realiza en minas subterráneas en Barahona, donde se han implementado mejoras en seguridad y formalización laboral. Toda la cadena productiva busca generar mayor valor agregado, apoyada por ferias y espacios de promoción. La exclusividad del larimar lo convierte en un símbolo del patrimonio natural y cultural del país, además de un producto estratégico para diversificar la economía nacional.




