América Latina está experimentando efectos severos del fenómeno de El Niño, con condiciones climáticas extremas en diversas regiones. En Chile, las intensas precipitaciones han causado inundaciones severas, mientras que en el noroeste de Sudamérica y Centroamérica se enfrentan a sequías significativas.
La Organización Meteorológica Mundial ha advertido que El Niño podría alcanzar una intensidad sin precedentes, afectando a países como Perú y Ecuador con lluvias intensas o sequías considerables. En el Pacífico oriental, la actividad de huracanes ha sido notablemente alta, mientras que el Atlántico ha permanecido inusualmente tranquilo.
A nivel global, el fenómeno también está provocando incendios forestales en Indonesia y alteraciones en los patrones de ciclones en el Pacífico occidental. Los científicos anticipan que estos efectos persistirán y podrían intensificarse en los próximos meses.




