El ámbar gris, conocido popularmente como el 'vómito de la ballena', es un producto de origen animal altamente cotizado en el mercado internacional, comparable al oro puro. A diferencia del ámbar dominicano de origen vegetal, el ámbar gris se forma en el sistema digestivo de los cachalotes y es muy apreciado en la industria de la perfumería por su capacidad para fijar y prolongar fragancias.

Omar Shamir Reynoso, biólogo marino y director técnico del Acuario Nacional, explica que esta sustancia cerosa y de olor fuerte se genera en el estómago de los cachalotes como una secreción que envuelve restos no digeribles. Aunque puede encontrarse flotando en el mar o en playas, su autenticidad debe ser confirmada antes de cualquier intento de venta.

En la República Dominicana, no existen laboratorios para analizar el ámbar gris, lo que complica su identificación. Las operaciones de venta están sujetas a la aprobación del Ministerio de Medio Ambiente, y se recomienda reportar cualquier hallazgo antes de manipularlo o comercializarlo.

El cachalote está protegido internacionalmente, y su comercio está regulado por convenios como la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres. Es crucial distinguir entre vender una sustancia hallada naturalmente y comercializar partes de una ballena protegida.