La Operación Falcón, que salió a la luz en septiembre de 2021, reveló una compleja red de narcotráfico con raíces en República Dominicana. Documentos judiciales y comunicados del Departamento de Justicia de Estados Unidos indican que las autoridades federales ya investigaban a esta organización desde 2013. Erick Randhiel Mosquea Polanco y Juan José de la Cruz Morales, alias “Wandy”, fueron identificados como líderes de esta estructura que operaba entre República Dominicana, Puerto Rico y Estados Unidos continental.
La investigación inicial en 2013 en Puerto Rico y la posterior en 2021 en República Dominicana vinculan a Mosquea y Wandy con el tráfico de cocaína desde República Dominicana hacia Puerto Rico. En 2016, un gran jurado federal de Puerto Rico acusó formalmente a ambos junto a otros cuatro individuos por conspiración para importar drogas y lavado de dinero. La red también se dedicaba a retornar el dinero del narcotráfico a República Dominicana, donde era lavado.
El Caribbean Corridor Strike Force, una fuerza interinstitucional, jugó un papel crucial en la investigación, enfocándose en organizaciones que usan el Caribe como corredor de narcotráfico. La colaboración entre agencias estadounidenses y dominicanas permitió desarrollar la Operación Falcón, que culminó con la detención de varios implicados, incluyendo a Wandy, quien fue extraditado a Puerto Rico.
Mosquea, por su parte, permaneció prófugo hasta su arresto en Colombia en 2024. Enfrenta cargos en Puerto Rico y Nueva Jersey por conspiración para distribuir cocaína y lavado de dinero. La DEA lo clasifica como un objetivo prioritario regional. Varios miembros de la organización ya han sido condenados en Estados Unidos, destacando la reciente condena de Samuel Alectus en Nueva Jersey.




