Miles de personas en Cantabria se congregaron para observar el eclipse solar, un evento que había generado gran expectativa en la región. Aunque las nubes empañaron la visibilidad en algunos puntos, como Peña Cabarga y Suances, otros lugares como La Lora ofrecieron mejores condiciones para disfrutar del fenómeno astronómico.

Las autoridades desplegaron alrededor de 1,400 efectivos para garantizar la seguridad durante el evento. Se implementaron restricciones de tráfico y lanzaderas para facilitar el acceso a los puntos de observación, aunque las plazas se agotaron rápidamente.

A pesar de las recomendaciones de evitar desplazamientos innecesarios, muchos optaron por viajar en busca del mejor lugar para ver el eclipse. Tráfico alertó sobre posibles retenciones, especialmente al regreso, y aconsejó paciencia ante las colas.