La Oficina Nacional de Defensa Pública ha identificado fallas de seguridad en los centros penitenciarios de Puerto Plata y Najayo. Según el informe, la ubicación y características de los muros facilitan la entrada de objetos prohibidos como drogas, teléfonos celulares y armas blancas. Esta situación representa un riesgo para la seguridad y los programas de rehabilitación de los internos.
En el Centro de Corrección y Rehabilitación San Felipe, en Puerto Plata, se detectaron vulnerabilidades en los muros perimetrales que permiten el ingreso de sustancias ilícitas mediante paquetes lanzados desde el exterior. En Najayo, San Cristóbal, la proximidad a la autopista 6 de Noviembre facilita el contrabando de objetos ilícitos. Además, se reporta la fabricación de armas blancas con materiales de la infraestructura penitenciaria.
La Defensa Pública ha recomendado a la Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales fortalecer la seguridad perimetral. Entre las medidas propuestas están la instalación de barreras físicas, el incremento de la vigilancia y la coordinación con organismos de seguridad. A pesar de las deficiencias, ambos centros cuentan con programas educativos y de reinserción social.




