Las autoridades dominicanas han desmantelado una red de narcotráfico conocida como Operación Caimán, integrada por varias narcofamilias. Esta estructura criminal fue detectada durante la investigación del caso Larva, que involucraba el envío de drogas desde la provincia de La Romana. La red operaba en las provincias de Peravia, Barahona y Pedernales, con destino final hacia Estados Unidos, Puerto Rico y Europa.

Las investigaciones, apoyadas en interceptaciones telefónicas y vigilancia, identificaron a Janeiro Cuevas Féliz como uno de los principales responsables del transporte de narcóticos. Junto a él, Malbin Martínez Féliz fue señalado por su papel en la logística de la operación. Las autoridades lograron incautar aproximadamente 28.8 toneladas de cocaína, representando pérdidas significativas para las organizaciones transnacionales.

El Tribunal Colegiado de Barahona iniciará audiencias para conocer los acuerdos entre algunos imputados y el Ministerio Público. Entre los acusados se encuentra Carlos Manuel Cuevas Pérez, quien dirigía una facción de la red. Otros implicados también buscan negociar acuerdos con el órgano acusador para reducir sus condenas.