Seis personas han sido acusadas en Massachusetts por su presunta participación en una red de matrimonios fraudulentos. La organización, encabezada por Jennifer González, de origen dominicano, cobraba entre 38,000 y 40,000 dólares por matrimonio para obtener beneficios migratorios en Estados Unidos.
El esquema operaba desde hace más de una década, generando millones de dólares al organizar entre 18 y 20 matrimonios falsos al año. González y sus cómplices, entre ellos Erica Daniels y Chreise Alejandro, pagaban a ciudadanos estadounidenses para que contrajeran matrimonio con inmigrantes en situación irregular.
La investigación reveló que los participantes debían crear una apariencia de matrimonio auténtico, abriendo cuentas bancarias conjuntas y tomándose fotografías juntos. Además, se descubrió que González utilizó parte de las ganancias para adquirir propiedades en República Dominicana.
Los acusados enfrentan cargos de fraude matrimonial y conspiración para albergar a extranjeros en situación irregular, con penas de hasta 10 años de prisión. La Fiscalía federal de Massachusetts continúa la investigación con el apoyo de agencias federales.




