La seguridad en Haití se ve comprometida tras la desaparición de cuatro salvadoreños, miembros de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF). Daniela Kroslak, secretaria general adjunta de la ONU en Haití, asumió su cargo coincidiendo con la llegada del primer contingente de la GSF desde Chad. La emboscada con explosivos y disparos en Puerto Príncipe dejó a estos miembros desaparecidos, mientras la GSF continúa las operaciones de búsqueda con apoyo aéreo.

Kroslak destacó la peligrosidad del entorno y la fragilidad de la seguridad en Haití, subrayando la importancia de los esfuerzos del Consejo de Seguridad para restablecer el orden. La GSF, apoyada por varios países, ha duplicado sus fuerzas en el terreno y continúa su despliegue para mejorar las condiciones de seguridad. La colaboración con la Policía Nacional y las Fuerzas Armadas busca crear un entorno propicio para el avance político y la realización de elecciones.

La República Dominicana juega un papel crucial en el apoyo logístico y operativo para el despliegue de la GSF. El aeropuerto de Santo Domingo es un centro logístico esencial para las operaciones en Haití. La situación de seguridad en Haití afecta a toda la región, y la colaboración internacional es vital para estabilizar el país.