Brasil celebra este domingo la segunda vuelta de las elecciones presidenciales, enfrentando al actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva contra el senador opositor Flávio Bolsonaro. Con casi 159 millones de votantes convocados, el país decidirá su futuro político en una contienda que se perfila extremadamente reñida.

Flávio Bolsonaro, quien lideró la primera vuelta con el 47% de los votos, enfrenta un resurgimiento del candidato del Partido de los Trabajadores, Lula, quien busca su cuarto mandato. Las encuestas recientes muestran un empate técnico entre ambos candidatos, lo que augura un desenlace incierto.

Lula ha intensificado su campaña en las últimas semanas, enfocándose en redes sociales y realizando marchas multitudinarias. Por su parte, Flávio Bolsonaro ha prometido no recortar el gasto público en áreas sensibles y aumentar el salario mínimo, mientras enfrenta acusaciones de lavado de dinero.

La campaña ha estado marcada por un alto nivel de judicialización, con más de 800 denuncias presentadas ante el Tribunal Superior Electoral. Ambas campañas han intercambiado acusaciones de uso indebido de recursos y difusión de noticias falsas, lo que ha elevado la tensión en el proceso electoral.