Cuba ha comenzado a implementar 176 reformas económicas y sociales que permiten la creación de empresas privadas con más de 100 trabajadores. Estas nuevas normativas también facilitan la inversión de cubanos en el exterior, el usufructo de tierras por tiempo indeterminado y una mayor apertura al comercio y turismo. El viceprimer ministro Óscar Pérez-Oliva destacó que estas medidas podrían impactar la economía a corto plazo, aunque el alcance real es incierto debido a presiones externas.

El viceministro Carlos Luis Jorge Méndez afirmó que las reformas son parte de un proceso serio y real hacia la apertura del mercado. El economista Omar Everleny considera que este marco legal es un paso hacia el mercado, aunque advierte que las sanciones externas podrían dificultar su implementación. Las empresas internacionales ahora pueden contratar directamente a sus trabajadores y los cubanos en el exterior pueden participar como socios en empresas privadas en Cuba.

Las nuevas normativas también permiten que los bienes sean otorgados en usufructo por 99 años, renovables. Everleny señala que estas medidas son similares a modelos económicos de Vietnam y China, con el objetivo de atraer capital de la diáspora. Sin embargo, advierte que las sanciones de Estados Unidos y las reclamaciones por nacionalizaciones de los años 60 son obstáculos que deben resolverse para avanzar en este proceso.