La reciente ola de gobernantes de derecha en Latinoamérica ha incrementado la influencia de Israel en la región. Este acercamiento se debe en parte a la necesidad del gobierno de Benjamin Netanyahu de encontrar nuevos aliados tras perder apoyo internacional por su ofensiva en Gaza.
Varios países latinoamericanos han restablecido o fortalecido relaciones con Israel. Colombia, bajo el liderazgo de Abelardo de la Espriella, reconoció la soberanía israelí sobre los Altos del Golán, mientras que otros países como Argentina, Chile, Ecuador y Honduras han firmado acuerdos de cooperación en defensa con Israel.
Este fenómeno también está impulsado por la industria militar israelí, que busca expandir su mercado en América Latina. Además, el auge de iglesias evangélicas en la región, que apoyan la causa sionista, ha influido en el fortalecimiento de estos vínculos.
Sin embargo, expertos advierten que estas alianzas son de corto plazo y responden más a intereses de gobiernos que a relaciones entre Estados. La continuidad de estas políticas exteriores podría verse afectada por cambios políticos en la región.




